Triste… Pero verdadero.
Estos son chicos de la calle donde no tienen la posibilidad de tener una familia, una casa, la posibilidad de estudiar.
Con una simple vuelta por la ciudad nos damos cuenta de que existen chicos marginados socialmente. De que hay chicos y adolescentes intentando ganarse la vida en la vía pública pidiendo dinero.
La historia de la mayoría de esos chicos empieza en una familia en la cual han estado ausentes las figuras materna y paterna. Pero cuando decimos ausencia paterna o materna no solo nos referimos a la ausencia física sino también a padres violentos o represivos ya que esos chicos no tienen la posibilidad de tener afecto, protección, orientación moral.
El chico que se habitúa a vivir en la calle no suele estar solo: casi siempre toma sus decisiones en compañía de otros chicos que han atravesado anteriormente la misma situación y que le enseñan los "códigos" de la calle y lo introducen en los secretos de la mendicidad o en el despliegue de habilidades que le permitirán obtener las propinas para pagarse sus gastos elementales.
En muchos casos, lamentablemente estos chicos acuden inhalar pegamentos que los lleva directamente a las drogas y por esta causa como consecuencia muchos chicos acuden al robo.
En fin mi conclusión es que al pensar que yo podría estar en su lugar ya me da escalofríos. Hay chicos que trabajan en lugares insalubres, peligrosos; para ayudar a sus familias o para tener dinero para comer.
Estos chicos no deberían hacer eso, ellos deberían estar en las escuelas.
Deberíamos tratar de ayudarlos colaborando con alimentos, ropa, juguetes, etc. A las organizaciones que albergan a estos chicos.
martes, 11 de agosto de 2009
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